En la consulta vinculante V1417-19, de 12 de junio de 2019, la DGT ha analizado el supuesto en que el socio único persona física de una sociedad limitada, además de administrador (cargo por el que no cobra retribución alguna), desarrolla funciones de carácter laboral, retribuidas, para la sociedad.

Y la conclusión a la que llega es que los pagos realizados al socio por los servicios prestados a la sociedad en virtud de su relación laboral son fiscalmente deducibles, dado que la ley excluye del concepto de liberalidades a las retribuciones a los administradores por el desempeño de funciones de alta dirección, u otras funciones derivadas de un contrato de carácter laboral con la entidad.

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